Columnas 2 Josué Ávila agosto 11, 2026
Vivimos en una época que premia las respuestas rápidas, admiramos a quienes hablan con seguridad, a quienes parecen tener una opinión para todo y a quienes rara vez dicen «no lo sé». Pero la verdad es que la vida está llena de momentos que despiertan preguntas. Hay preguntas que ningún libro responde por completo y experiencias que desafían incluso nuestras convicciones más profundas.
En ese ambiente de personas que aparentan saberlo todo, la duda suele verse como una debilidad, una señal de ignorancia o de falta de convicción. Sin embargo, las personas que más han crecido, aprendido o transformado el mundo tuvieron algo en común: se atrevieron a cuestionar, la ciencia avanza porque alguien duda de lo establecido. La filosofía nace cuando alguien pregunta, las grandes decisiones de la vida comienzan cuando dejamos de aceptar las cosas por costumbre y empezamos a preguntarnos por qué.
La duda, en sí misma, no es un enemigo porque nos obliga a detenernos, a examinar nuestras certezas y a decidir si lo que creemos realmente tiene fundamento o simplemente lo hemos heredado.
Es precisamente allí donde la duda revela su verdadero valor. Deja de ser un aparente adversario y se convierte en una invitación, en una puerta hacia el comienzo de una búsqueda sincera. Cuando las respuestas desaparecen y las certezas comienzan a tambalearse, nos vemos obligados a elegir un camino, algunos renuncian a seguir buscando, otros convierten sus preguntas en el punto de partida de un descubrimiento más profundo.
La duda no nos dice hacia dónde ir. Solo nos recuerda que aún no hemos llegado. Nos invita a salir de la comodidad de las respuestas heredadas, a examinar aquello que damos por cierto y a emprender la búsqueda de algo que pueda sostener el peso de nuestras preguntas. Nos recuerda que conformarse no siempre es sinónimo de creer, y que repetir una respuesta no significa haber encontrado la verdad.
Nadie explora un camino si cree que ya conoce el destino. Nadie busca una respuesta si está convencido de que ya la posee. La duda abre la puerta a esa búsqueda. Puede ser incómoda, incluso dolorosa, pero también puede ser el inicio de un crecimiento que nunca habría ocurrido si todo hubiera permanecido en aparente calma.
La duda rompe la ilusión de la autosuficiencia. Mientras creemos tener todas las respuestas, dejamos de buscar. Pero cuando aparece la duda, descubrimos los límites de nuestro entendimiento. Esa incomodidad puede convertirse en desesperación o en humildad. Es precisamente allí donde el ser humano vuelve a abrirse a la posibilidad de que exista una verdad mayor que él mismo.
Quizá por eso las Escrituras no presentan a personas perfectas, sino a buscadores. Hombres y mujeres que, en medio de sus incertidumbres, decidieron no detener la búsqueda. Descubrieron que la fe no consiste en eliminar todas las preguntas, sino en llevarlas a Aquel que puede darles sentido. En lugar de apagar la inquietud del corazón, Dios la orienta hacia Él.
La madurez no consiste en dejar de hacer preguntas, sino en aprender dónde buscarlas. Porque la duda puede alejarnos de la verdad, pero también puede conducirnos hasta ella. Todo depende de si hacemos de nuestras preguntas un muro o un puente.
Y tal vez ese sea uno de los mayores actos de fé: no tener todas las respuestas, sino seguir buscando con la convicción de que la verdad existe y que vale la pena encontrarla.
Etiquetado como:
cultura decisiones opinión sociedad
Sobre el autor call_made
Con formación teológica y enfoque en desarrollo personal, se distingue por su pasión por la enseñanza, el liderazgo y la comunicación de ideas con impacto positivo. Además, es músico, cantante y compositor, con un firme compromiso con el crecimiento integral, el servicio y la inspiración de otros a vivir con propósito, carácter y autenticidad.
¿Quieres publicar o que nos demos cuenta de algo? Escríbenos a times@cipotes.org
Es la revista digital de Cipotes Honduras, enfocada en noticias, análisis e información de interés para la juventud. Combina periodismo, opinión e investigación sobre temas sociales, ambientales y de desarrollo.
© 2026 Cipotes Honduras. Todos los derechos reservados
ORGANIZACIÓN NO GUBERNAMENTAL CIPOTES HONDURAS No. 2026000044
✖
Are you sure you want to cancel your subscription? You will lose your Premium access and stored playlists.
Volver Confirme la información
✖
Sé el primero en dejar un comentario