La persecución de lo inalcanzable
Vivimos en una generación que nos impulsa constantemente a buscar más. Más éxito, más reconocimiento, más influencia, más experiencias. Buscar no es malo, de hecho, gran parte del crecimiento humano depende de ello. El problema surge cuando invertimos nuestro tiempo, nuestras fuerzas y nuestro corazón en cosas que nunca podrán darnos aquello que esperamos recibir de ellas. También están aquellos que persiguen una versión idealizada de la vida. Esperan una felicidad sin dificultades, una relación sin conflictos, o un camino sin obstáculos. Corren detrás de una perfección que simplemente no existe en este lado de la eternidad. Intentan reescribir capítulos que ya fueron cerrados. Sin darse cuenta, terminan sacrificando su presente en el altar de aquello que ya no puede ser recuperado. La realidad es que gran parte de nuestro desgaste emocional, espiritual y hasta físico proviene de buscar […]