El árbol de los higos a los veinticinco
A mis veinticinco años, me encuentro en esa incómoda bifurcación de la que tanto hablaba Sylvia Plath en su libro La campana de cristal (1967), en su metáfora ella describe la vida como un frondoso árbol de higos, donde en el extremo de cada rama se desprende un fruto y cada uno de ellos es la representación de un futuro maravilloso; por ejemplo, uno de ellos puede ser una vida académica brillante y un doctorado; otro es un hogar, un matrimonio y los hijos que alguna vez desearía tener, otro es la libertad absoluta de quien sube volcanes, viaja y no le rinde cuentas a nadie. El personaje de Plath desea probarlos todos, pero el mundo exige elegir uno. Sin embargo, ella duda y paralizada por la indecisión, los higos empiezan a arrugarse y eventualmente a pudrirse. Esa parálisis […]