La inquietud del éxito
Nos venden el éxito como un destino. Un punto de llegada donde finalmente el miedo cede, el esfuerzo se recompensa y la vida adquiere sentido. Sin embargo, nadie nos dice qué pasa cuando ya llegaste. Que desde la cima, el mundo se siente igual de amenazante. Que el trofeo pesa, pero no arropa. El paradigma moderno de ganar no nos libera, sino que nos convierte en esclavos de nosotros mismos. A diferencia de épocas anteriores, donde la explotación venía de un amo externo, hoy vivimos en una autoexplotación voluntaria bajo la premisa de “¡Vos podés!”. Todo esto tampoco es una defensa de las ventajas heredadas. Es una pregunta incómoda que pocos se atreven a hacer a los veinte años: ¿qué tipo de éxito estamos persiguiendo y a qué costo?Existe una narrativa dominante entre jóvenes, en especial de nuestra región, […]