¿A alguien más le pasa esto?
Un día, absorta en mi cotidianidad y viendo a mi alrededor, me vino un pensamiento: ya no me suceden cosas divertidas, al menos cosas interesantes con las cuales exagerar en el relato comentado a mis amigos, como la vez que dejé un pedazo de pollo que me iba a comer, y mi perro me terminó ganando, o la vez que me subí a un bus incorrecto, y el chofer me terminó regañando a buenas 7 de la mañana. La primera vez que salí del país, tuve la oportunidad de visitar una de las ciudades más grandes del mundo. A la hora de regresar a nuestro hospedaje teníamos que agarrar un tren, eran las 6 de la tarde aproximadamente y nos subimos al que supuestamente era nuestro tren (plot twist: no lo era). Al final llegamos a la última estación […]